SAN VICENTE SAN ANDRÉS SAN SEGUNDO SAN PEDRO SAN NICOLÁS
SANTO TOMÉ SAN ESTEBAN STA. MARÍA ENLACES ÍNDICE
  OTRAS IGLESIAS ROMÁNICAS  
  DESAPARECIDAS.-Además de las ocho iglesias románicas que hemos visto en páginas anteriores y que se encuentran en buen estado de conservación ( San Vicente, San Pedro, San Andrés, San Segundo, San Esteban, San Nicolás, Santo Tomé y Santa María de la Cabeza ) existían otras seis parroquias.

En el siglo XIII, ya desaparecidas, se encontraban: San Silvestre, Santa Cruz, San Gil, Santa Trinidad, San Román y San Cebrián. Constan documentalmente otras dos, la de San Millán y la de San Lázaro mencionadas en documentos de los años 1103 y 1146, aunque no se han conservado restos románicos de ellas.

La de San Silvestre debió ser de las más importantes, seguida de Santa Cruz. Menos importantes fueron San Gil y Santa Trinidad y sin apenas importancia, ya que estaban exentas de contribución, San Cebrián y San Román.

Ninguna de ellas se conserva y sus edificios fueron destinados a otros usos. En el mejor de los casos sirvieron como conventos ( San Gil se convirtió en convento de San Jerónimo y San Silvestre en convento de Carmelitas Descalzos y posteriormente cárcel ). Santa Cruz fue derruida en 1769. Santa Trinidad desapareció con la invasión napoleónica. San Millán fue convento benedictino y posteriormente Colegio Seminario. San Cebrián queda sin documentar y no se sabe nada sobre ella. San Lázaro, en el siglo XVI era ermita y en el XVII desaparece.

RESTOS ROMÁNICOS.-Existen otras iglesias que conservan algún resto románico y entre éstas, vamos a citar las siguientes: Santa María La Antigua, Santa Magdalena, San Martín, San Isidoro y Santo Domingo.

SANTA MARÍA LA ANTIGUA.-Se encuentra situada frente a la fachada sur de San Pedro, en la plaza de D. Claudio Sánchez Albornoz.

No se conoce la fecha de su construcción, aunque el templo original se levantó antes del siglo XII. Cuando dejó de ser iglesia se convirtió en convento y estuvo ligado al monasterio de Valvanera en La Rioja. En el siglo XV pasó a depender del Císter y durante el siglo XVII era el único convento sometido a la regla benedictina. En el año 1864 dejó de ser convento, debido al escaso número de religiosos y a mediados del XIX quedó abandonado después de haber servido de cuartel. En la actualidad, en su solar se asienta una residencia de estudiantes y la antigua iglesia del convento, restaurada al estilo mozárabe, es una capilla.

De la fábrica románica sólo se conserva una imposta de entrelazo y una portada. La portada tiene un arco sobre el que se sitúa una hornacina, un par de ventanas con arco de medio punto y dos contrafuertes que flanquean la entrada completando su decoración. La puerta tiene una serie de clavos del siglo XVI. Se remata la fachada en su parte superior mediante un tejaroz del siglo XIII.

SANTA MAGDALENA.-Fuera de la muralla y frente al torreón del Homenaje, cerca de San Pedro se encuentra este templo que anteriormente fue hospital y que hoy es iglesia de las religiosas franciscanas de la Concepción.

Es del siglo XIII, de estilo románico avanzado. Lo único que se conserva del templo primitivo románico son dos puertas de la iglesia y el ábside que está dentro de la clausura. El ábside está construido con zócalo de granito sobre el que se apoya la sillería de arenisca, estando rematado con una cornisa gótica. 

La puerta principal tiene un arco de medio punto decreciente y posee cinco arquivoltas que descansan sobre columnas cuyos capiteles están decorados con hojas, gallos y otras aves. Protegiendo a la puerta hay una verja de 1899.

El interior se divide en tres naves separadas por arcos y columnas sin decoración del siglo XVI. Su techo es de madera y las paredes están blanqueadas, por lo que no se ve su aspecto anterior.

La entrada al convento es de estilo renacentista.

SAN MARTÍN.-Está ubicada en el barrio norte de la ciudad y próxima a Santa María de la Cabeza.

En este barrio vivían los gremios de canteros, tejedores y hortelanos, reuniendo a cerca de dos mil canteros que trabajaban en las murallas y en la Catedral.

La iglesia primitiva debió ser románica, pero en el siglo XIV se le agregó la torre, construida en piedra y ladrillo, de estilo mudéjar con dos series de ventanales con arcos ojivales y lanceolados.

En el siglo XVI se edificó la actual y se reformó totalmente en 1705. No queda en ella nada de románico. El 29 de Junio de 1983 es declarada Monumento Nacional.
 
 

San Martín.
 
 
 
 

SAN ISIDORO.-Esta iglesia se llamó así por haber cobijado, según la tradición, los restos de este Santo durante su traslado a León en 1063. Anteriormente estuvo dedicada a San Pelayo. Según rezaba en la inscripción de una campana el templo fue construido en 1116, aunque dicha campana está desaparecida.

Hasta el siglo XVI fue parroquia y en el siglo XVII su fábrica fue reedificada pasando a ser ermita anexionada a San Nicolás.

Fue derruida y sus restos vendidos a un particular. Actualmente pertenece al Estado y lo que queda de ella se encuentra en el Retiro madrileño.

SANTO DOMINGO.-Es la única iglesia abulense de la que se conserva un testimonio epigráfico. La piedra donde se encuentra grabada su consagración ( 1208 ) se conserva en el Museo Provincial de Ávila.

En el siglo XIV no tiene ningún clérigo dentro del cabildo parroquial, por lo que deducimos que en estas fechas deja de ser parroquia. La población de su barrio era mayoritariamente cristiana, aunque en un principio había judíos. Un siglo más tarde, la mayoría de los judíos abulenses son confinados en este barrio.

El templo fue derribado en el año 1947. De su interior sólo se conservan dos capiteles (decorados con helechos ) de sus naves que se encuentran guardados en la iglesia de Las Gordillas. Muchos de sus restos románicos están dispersos.

De las portadas sólo queda la meridional, reconstruida en la fachada de la iglesia del Inmaculado Corazón de María. Tiene dos arquivoltas externas de granito que aunque rehechas, conservan la ornamentación original, con boceles y billetes. La imposta de rosetas está sustituida por otra de círculos radiados, flanqueados por otros de menor tamaño.

Fue pues una iglesia que respondía al estilo del románico tardío, caracterizado por una mayor austeridad ornamental.
 
 

Portada de Santo Domingo reconstruida en la Parroquia del Inmaculado Corazón de María.