LAS MURALLAS DE ÁVILA

 

POEMAS

 

ROMANCE DE LAS TORRES

  Sobre una abrupta meseta El polvo de tus caminos  
  de esta tierra castellana, hacia el aire se levanta  
  se yergue la fortaleza formando penachos blancos  
  de tus torres almenadas. en tus luceros de plata.  
  ¡No hay un castillo en Castilla Parece incienso terreno  
  más fuerte que tu muralla! que por tus piedras escala  
  Teñidos están tus muros acariciando a los siglos  
  con sangre mora y cristiana, mientras reza, allá, el Adaja.  
  y tienen oro y ceniza ¡No hay un castillo en castilla  
  las vetas de la espadaña. más fuerte que tu muralla!  
  Granito sobre granito, Cielo azul es tu dosel  
  palacios de hidalga traza y aire limpio el que te baña.  
  noventa torres que retan Eres la bella durmiente  
  al viento de las Españas. de la tierra castellana.  
  ¡No hay un castillo en Castilla ¡Que nadie bese tu frente!  
  más fuerte que tu muralla! ¡Ay de quien te despertara!  
  Ávila la de las torres Están velando tu sueño  
  la de las cumbres nevadas, los ángeles con espadas,  
  la de las viejas leyendas labriegos de la llanura,  
  de princesas y de hadas. pastores de cumbres altas,  
  ¡Cómo se escucha en tu seno zagales de Valle Amblés,  
  el rumor de las plegarias, y mil luceros de plata.  
  y el murmullo de la brisa, ¡No hay un castillo en Castilla  
  y el doblar de las campanas! más fuerte que tu muralla!  
       
    Rafael Gómez Montero.  
       
 

CIUDAD Y RÍO

 
     
 
Caserones y templos colosales
ambiente adusto, señorial y serio,
archivo castellano del imperio
rebosante de infolios inmortales.
 
A la luz de las lunas otoñales
dijérase almenado cementerio
donde velan su muerte y su misterio
magnates y adalides medievales.
 
Cuando baja la nieve de las cumbres
se encienden los hogares y las lumbres,
la vida entera la entumece el frío,
 
y la ciudad, cerrada en las almenas,
recuerda glorias y adormece penas...
Entonces canta su nocturno el río.
 

Enrique de Leyva