.Funcionamiento real de la central hidroeléctrica

La central hidroeléctrica de Villarino tiene por fin aprovechar, mediante un desnivel, la energía potencial contenida en forma de agua para convertirla en energía eléctrica utilizando unas turbinas acopladas a unos alternadores.
La gran cantidad de agua que se retiene, es mediante una presa, la presa de Almendra, formando así un embalse o lago artificial del que se generará un salto de agua, para liberar eficazmente la energía potencial de la masa de agua y transformarla posteriormente en energía eléctrica, este tipo de centrales hidroeléctricas se llaman centrales con regulación.
El aprovechamiento del agua, consiste en llevar el agua de la presa por una galería de conducción con apenas desnivel, hasta un depósito llamado chimenea de expansión. De esta chimenea arranca una tubería forzada que conduce el agua hasta la sala de máquinas de la central. Posteriormente el agua es restituida al rio Duero, utilizando un canal de descarga de agua abajo.
En la central propiamente dicha, se encuentran los equipos eléctricos formados por los grupos turbina-alternador. El agua que llega por la galería forzada es conducida hasta los álabes de la turbina, que unida por un eje al alternador hacen que el rotor de éste gire, induciendo en el estator una corriente eléctrica de alta intensidad y media tensión. Ésta mediante un transformador, pasará a ser de baja intensidad y alta tensión, apta por lo tanto para su transporte y distribución a los centros de consumo.

.El turbinado
En el rio Tormes, una presa de 197m de altura flanqueada por dos largos diques laterales, forman el gran embalse de Almendra, que por su capacidad total de 2.586,3 hm3, ocupa el segundo lugar entre los construidos en España.

El agua del embalse, a través de una galería de conducción de 7,5m de diámetro y 15 km de longitud, es encauzada hacia los pozos de alta presión, pasando a continuación a las tuberías forzadas verticales -salvando, en total, un desnivel de 402m- para, finalmente, llegar a la central.

La central, alojada en una caverna, tiene instaladas 6 turbinas-bomba, acopladas a sus correspondientes alternadores-motores que totalizan una potencia de 810.000 kW.

A la salida de las turbinas, el agua continua por los tubos de aspiración y, a través de un colector, por una galería de desagüe, protegida por una chimenea de equilibrio, va a desembocar al embalse de Aldeadávila en el río Duero.

Cada alternador produce la energía eléctrica a una tensión de 13.800 voltios y, a través del poza de cables, alimenta un grupo de tres transformadores monofásicos, instalados también en una caverna, que elevan la tensión de la corriente a 220.000 voltios. Desde estos transformadores y por el mismo poza de cables, se transporta la energía al parque de alta tensión situado en la superficie exterior y done la corriente vuelve a transformarse a 400.000 voltios, para distribuirla a la red general de Iberduero.

En este pozo de cables se halla instalado el ascensor de acceso a la central, con un recorrido de 437 metros, que constituye un récord mundial en su tipo.

.Bombeando
Cuando la central funciona bombeando, eleva agua del embalse de Aldeadávila y la almacena en el embalse de Almendra. El caudal de agua impulsada es de 28 m37s por turbina-bomba y para elevarlo a más de 410 metros de altura, el conjunto de alternadores absorben una potencia total de 1.007.000 CV.

De esta forma, al poder transformar agua del Duero en energía almacenada, se realiza una mejor explotación, ya que partiendo de la energía sobrante en períodos de bajo consumo, se obtiene energía de gran calidad, que puede ayudar a cubrir las necesidades del mercado durante las horas de mayor demanda.

Esta página fue actualizada el 22-10-2006