| HISTORIA. En la plaza de
Pedro Dávila, adosado a la muralla y a continuación del
palacio Episcopal se encuentra el palacio de Don Pedro
Dávila. Es un conjunto de cuatro casas, formando una
manzana, que va desde el Alcázar hasta la puerta del
Rastro. Junta a la puerta del Alcázar estaba la casa de
los señores de Navamorcuende y Villatoro, y que
actualmente es la sede del Palacio Episcopal. Las demás
casas pertenecieron a la rama de los señores de
Villafranca, luego marqueses de las Navas y hoy refundida
en el ducado de Abrantes.

Fue edificado
por orden de Don Pedro Dávila, hijo de Esteban Dávila,
primer Marqués de Las Navas. Luchó Don Pedro en la
recuperación de algunas ciudades castellanas, como
Olmedo, Sepúlveda, Tordesillas y Segovia, destacando
como célebre guerrero en Sepúlveda y Tordesillas.
También lució su bregar guerrero, en la recuperación
de Alcalá de Henares.
Fachada
principal que está en la plaza del Marqués.
La fecha de
construcción figura en una inscripción con letras
francesas, muy confusas, que dicen: "ESTA
OBRA MANDO FASER PEDRO DE AVILA SEÑOR DE VILLAFRANCA E
LAS NAVAS, DEL CONSEJO DEL REY, NRO. SEÑOR; COMENZOSE
TRESE DIAS DE ABRIL AÑO DE UCCCCLXI AÑOS, ACABOSE .....
DIAS DEL MES DE ..... AÑO DEL NTO DE IHU XPO DE UCCCC
AÑOS".
Fue declarado
Monumento Nacional el 1 de Marzo de 1962.

Sobre la portada
principal se encuentra este bello relieve que representa
el escudo del marquesado de las Navas sostenido por dos
salvajes arrodillados sujetando el escudo con una cadena;
a los extremos, dos heraldos a caballo haciendo sonar sus
trompetas, de las que pende un banderín. Los guerreros
de este relieve son citados por Miguel Delibes en su obra
"La sombra del ciprés
es alargada"
ARQUITECTURA.
La fachada
principal que da a la plaza es de piedra de mampostería parecida a la
utilizada en la edificación de las murallas. Tiene dos
portadas con arcos de medio punto con grandes dovelas; una de ellas
lleva el escudo de los Dávila y la otra está protegida
por un matacán bajo el cual un
relieve corona la puerta, y a sus dos laterales se
encuentran dos ventanas gemelas.

La casa tenía
una poterna en la muralla que fue mandada cerrar y por
agravio su dueño abrió otra puerta, hoy día ventana
renacentista entre columnas y coronada por un frontón,
en la fachada contraria.
En el alféizar figura una
inscripción que dice: "Donde
una puerta se cierra, otra se abre". Arriba otra
inscripción hace alusión a los dueños de la casa con
estas letras:"PETRUS
DAVILA ET MARIA CORDUBENSIS SU XEÑORA AÑO DE
MDXLI".
La parte del
palacio que da a la plazuela del Rastro, es también de
mampostería, pero más pobre y de construcción
anterior.
Detalle de la
ventana.


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