CARACTERÍSTICAS DE LA ARQUITECTURA CIVIL ABULENSE DEL SIGLO XVI

 
 

No se limita el valor artístico de Ávila, a sus célebres murallas, ni a sus bellas iglesias románicas, ni a sus monumentos "teresianos", ni a su Palacio de los Reyes Católicos, ni su mudéjar, ni su puente romano, ni tampoco su catedral; pues hay en Ávila, lo mismo que en cualquier provincia de nuestra Comunidad, casi infinitas obras de arte, quizás un poco olvidadas y que desde aquí nos hemos propuesto dar a conocer, de una manera sencilla y breve.

Muchos son los palacios y "casas palaciegas" que se encuentran en la bella ciudad de Ávila, repartidos a lo largo y ancho de la capital, dentro y fuera de su recinto amurallado y que son una muestra indudable del esplendor que alcanzó nuestra ciudad en tiempos remotos, sobre todo durante el siglo XVI.

Estas mansiones, construidas durante todo el siglo XVI, se edifican sobre los restos de construcciones anteriores, aprovechando sus materiales. Su estilo evoluciona del gótico al plateresco, a través de este siglo, pudiendo distinguir pequeñas diferencias (con algunas excepciones) entre las edificadas en la primera mitad y la segunda.

PRINCIPALES RASGOS DE LAS CASAS PALACIEGAS

  PRIMERA MITAD DEL XVI SEGUNDA MITAD DEL XVI
LA CASA Son casas más grandes e importantes.

Tienen más elementos decorativos.

Los dueños son nobles importantes.

Se utiliza la piedra granítica en su construcción.

Predomina el estilo gótico.

Tienen torres para su protección.

Más pequeñas y menos importantes.

Su decoración es más escasa.

Sus dueños tienen menor categoría social.

El estilo evoluciona al renacentista y plateresco.

Desaparecen las torres.

Se comienza a utilizar el ladrillo en su construcción.

FACHADAS Presentan ligera asimetría en cuanto a la disposición de las portadas.

Tienen marcado acento medieval al tener torreones, almenas y matacanes.

Los vanos son escasos y de pequeño tamaño.

La simetría de las fachadas es prácticamente general.

Desaparecen las almenas y matacanes.

Los vanos se hacen más amplios y numerosos, dando a la fachada mayor gracia y proporción.

TORRES Eran una parte esencial.

Tienen cierto valor defensivo.

Son de gran altura, hechas de mampostería, a veces alternando con sillares en ángulos y vanos.

Las torres se mantienen hasta muy avanzado el siglo, como en el palacio de Ochoa Aguirre, pero con un sentido utilitario, ya que en el contrato de construcción se les denomina "azoteas".

Apenas sobrepasan la altura del tejado.

PORTADAS Tienen arco de medio punto, nuy peraltado, con amplias dovelas.

El arco está enmarcado por un alfiz en cuyas albanegas se colocan escudos.

El estilo predominante es el gótico.

Entre las portadas más características de este periodo destacaremos las siguientes: Rengifo, Velada, Lesquinas, Guzmanes...

Las puertas tienen dobles hojas de madera decoradas con abultados clavos y en otras conchas de peregrino que aún se conservan en alguna de ellas.

La puerta queda enmarcada por dos finas columnas sobre cuyos capiteles descansan escudos rematados por flameros, para pasar más adelante a cambiar las columnas por pilastras corintias.

El arco de medio punto desaparece totalmente.

Al final de siglo las portadas se simplifican al máximo. Las puertas adinteladas se enmarcan por molduras planas.

Se pasa del estilo gótico al renacentista y posteriormente al plateresco.

VANOS Los vanos son poco amplios.

Las ventanas tienen arco conopial gótico, con finos baquetones.

El alféizar de las ventanas muchas veces es liso, pero en ocasiones está decorado por flores o bolas.

Las ventanas estaban enrejadas.

Los vanos son más amplios.

Desaparece el arco conopial siendo sustituido por vanos arquitrabados con jambas de piedra y dinteles lisos.

Aparece el balcón llamado en los contratos de construcción "puerta ventana".

Entre los enrejados destacan los de Velada.

CORNISAS La cornisa más empleada es la llamada de "papo de paloma", que es de piedra y a veces está decorada en la parte inferior. En las casas de ladrillo las fachadas se rematan por varias hiladas de ladrillo que forman cornisas muy voladas de influencia mudéjar.
PATIOS Tienen rasgos góticos.

Están formados por dos o cuatro galerías ( Suero del Águila, Velada, Guzmanes ).

Los arcos están decorados con rosas y flores.

Son de medio punto rebajados o escarzanos.

Sobre las columnas descansan los escudos de la familia.

El arco desaparece de los patios que se construyen con dinteles de piedra, cuyas columnas están coronadas por capiteles ( Serranos ) o por zapatas ( Polentinos ).

Las columnas son de orden toscano, más grandes y con menor decoración.

Las galerías del piso superior se suprimen en algunos casos.

En otras casas, la madera sustituye a la piedra.

ZAGUÁN Son amplias habitaciones que comunican el exterior con el patio.

Suelen tener un "poyo" de piedra para montar a caballo y un banco corrido.

Tienen casi siempre forma rectangular.

Cuando el patio está a mayor altura se accede mediante una escalera.

La cubierta es un artesonado de madera.

No evolucionan a lo largo del siglo.

Del zaguán parten las escaleras y se abren puertas hacia las dependencias de la casa.

Las puertas de la calle y del patio se abren desenfiladas, excepto en Los Deanes.

El suelo es de anchas losas de piedra de granito.

ESCALERAS No cambian de una época a otra.

Se abren en el patio, unas veces frente a la puerta de entrada y otras a un lado ( influencia mudéjar).

El arranque se forma mediante una puerta adintelada, a veces decorada con un escudo.

Muchas casas principales tenian otras escaleras de servicio e interiores, hechas de adobe y ladrillo, pero sin ningún valor artístico.

Están formadas por grandes pasos de piedra organizados en dos o tres tramos.

Las paredes sobre las que se apoyan son de mampostería.

La cubierta tiene un artesonado mudéjar.

El antepecho de su barandal suele ser de piedra, con pasamanos de moldura curva.

DEPENDENCIAS La planta baja se dedicaba exclusivamente a bodegas, almacén de granos, caballerizas, cuadras, cocheras para los carruajes ...

Las habitaciones se disponían en torno al patio central. La escalera daba paso al piso superior.

La "sala" era la habitación más importante, caía sobre el zaguán y ocupaba casi toda la fachada principal. Tenía una o dos chimeneas, dos o más ventanas y era la mejor de la casa.

Sobre los pisos superiores de las casas mása importantes se levantaban, a veces, azoteas y pequeños corredores. Estos aposentos servían de desván o de palomar.

No cambian las dependencias durante esta mitad de siglo.

Las cocinas estaban situadas en la parte posterior de las casas.

En las casas más pobres las habitaciones solían ser tres: sala, cámara y recámara además de la cocina.

En las casas más impotantes las paredes de las salas y comedores se cubrían con tapices y las demás se encalaban.

Los suelos eran de madera en las habitaciones más importantes y en el resto estaban cubiertos por ladrillo o losetas.

La calefacción se resolvía por medio de chimeneas y los servicios higiénicos eran muy deficientes.

 
 
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