LA LÍRICA

 

I. INTRODUCCIÓN.

 

La poesía lírica satisface la necesidad de expresar lo que sentimos”. Esta frase de Hegel nos indica la finalidad de la poesía lírica, finalidad que no ha variado a través del tiempo.

 

En Grecia, el género lírico surgió ligado a la expresión de los sentimientos del poeta. No obstante debía de cumplir unos requisitos formales: el empleo de determinados metros y el acompañamiento musical de la lira (de donde deriva el nombre de lírica).

 

Desde Grecia la lírica llegó también  a Roma. En Roma perdió uno de sus requisitos formales, el acompañamiento musical, pues los romanos nunca cantaron los poemas. Ahora bien, este género tardó en arraigarse en Roma. El motivo hay que buscarlo en el carácter del pueblo romano: para los romanos, el individuo ocupaba un segundo plano, por debajo del grupo, del estado. Por ello no había demasiado lugar para la poesía lírica, cuyo protagonista es el individuo, sus sentimientos.

 

El género se desarrolló en la segunda mitad del siglo II a.C. gracias a la influencia griega. Surge en este momento debido al cambio que sufrió la situación económica y social de Roma. La economía atravesó un mal momento, y los problemas y diferencias sociales se agravaron. El resultado fue la aparición de rebeliones, y con ellas, se tambalearon los ideales comunes que el pueblo romano había tenido hasta entonces. Todo ello trajo consigo un cambio en su carácter, en su mentalidad. El individuo, relegado durante mucho tiempo a un segundo plano, adquiere mayor importancia, y con ello, los problemas que le afectan, sus sentimientos.

 

II. DEFINICIÓN DEL DICCIONARIO.

 

·       Dícese del género dramático cuyas obras son cantadas o van acompañadas de música.

 

·       Género de poesía en el que los entimientos más íntimos y profundos son expresados de una manera impersonal, noble, graciosa o elevada; originariamente se camtaba al son de la lira; se divide en géneros mayores (elegía y oda) y géneros menores (madrigal, epigrama, soneto, balada, letrilla y canción).

 

·       Género de poesía en que predomina la expresión del sentimiento subjetivo del poeta.

 

 

III. HISTORIA.

 

1) GRECIA. 

         La poesía lírica, con el significado de “poesía cantada con acompañamiento de lira” existió en Grecia desde época muy antigua. Aunque propiamente se trataba de una canción, las palabras eran de gran importancia y son hoy en día todo lo que queda, por haberse perdido en la antigüedad el conocimiento de la música que la acompañaba.

 

Los sabios alejandrinos del siglo III a.C. elaboraron un canon de 9 famosos poetas líricos: Alcmán, Safo, Alceo, Estesícoro, Ibico, Anacreonte, Simónides, Píndaro y Baquílides. Algunos añadieron un décimo, Corina.

 

 

2) ROMA.

       La aparición de una poesía lírica que siguiera los modelos alejandrinos se sitúa alrededor de la primera mitad del siglo I a.C., si bien antes ya  habían surgido manifestaciones poéticas de este género, como los poetas del llamado círculo de Lutacio Cátulo, cercanas al planteamiento amoroso y erudito de los alejandrinos.

 

                En  la primera mitad del siglo I a.C.  un grupo de poetas, los llamados poetae novi o neotéricos desencadenaron  una tendencia poética con más cuidado por la subjetividad, preocupad por la perfección métrica y prosódica,  y que centraba su temática más en lo sensitivo, en la vida, la muerte, el amor, el odio, vividas como una experiencia personal, que las circunstancias políticas y sociales de la época indujeron a extender por un público cada vez más numeroso.

 

                El primer gran poeta lírico que sincretiza a la vez que singulariza el género fue Catulo, nacido en Verona, entre el año 87 y el 84 a.C. y muerto alrededor del 54 a.C. Procedía de una familia acomodada que mantenía relación de amistad con Julio César, y poseía una gran formación intelectual -le llamaban el doctus poeta-; escribió con singular maestría, profundizando en los apectos grecoalejandrinos, ciento dieciséis poemas:

               

                - Los 60 primeros son obras breves, con tems diversos y cercanos a la vida cotidiana, poemas de amor, críticas políticas y sátiras contra diversos personajes. Entre los de tema amoroso están aquellos en que describe con intensidad su inquietante pasión amorosa por una mujer casada de cierta posición social, a la que él llama  Lesbia, pero cuyo nombre real era el de Clodia, la hermana de P. Clodio Pulcher y esposa de Q. Metelo Celer.

 

                - Del 61 al 68 son poemas narrativos largos, con dieferentes metyros y estilo más reflexivo y cuidado. El más importante se titula Las bodas de Tetis y Peleo.

 

                - El último grupo comprende epigramas en dísticos elegíacos de variado tema, con un lenguaje entre culto y popular, y además muestra la influencia de su modelos griegos: Safo, Anacreonte, Arquíloco y Calímaco.

 

 

                Publio Virgilo Marón también tiene una obra lírica destacadísima: sus Eglogas, también llamadas  Bucólicas (véase el tema de la épica).

 

                Otra de las cumbres de la lírica latina es el poeta Quinto Horacio Flaco. Nació el año 65 a.C. en Venusa, en el sur de Italia, hijo de un liberto que trabajó como recaudador de impuestos y desempeñó otros oficios. Su posición desahogada llegaría a poder costear una esmerada educación para su hijo Quinto, quien primero en Roma y luego en Atenas recibiría enseñanzas de dilosofía, retórica y literatura griega. A su vuelta a Roma ejerció como funcionario en la administración fiscal; al cabo de un año Virgilio lo presentó a Mecenas, protector de artistas y miembro del círculo íntimo de Augusto. A partir de este momento la vida de Horacio se transforma: su situación acomodada le permite una entrega total a la literatura. Su obra de difícil clasificación en géneros, se suele clasificar por un lado en produción netamente lírica, y por otra en satírica. Se consideran poemas líricos los Epodos, las Odas y el Canto Secular.

 

                * Los Epodos, también llamados Iambi, son 17 composiciones breves inspiradas en Arquíloco, de tono sarcástico y temas novedosos, tratan de rivalidades literarias y políticas, críticas a ciertos personajes públicos, amores, asuntos cotidianos, etc. El más conocido e imitado fue el II, de tema bucólico, denominado en la tradición literaria como el Beatus Ille, por las dos primeras palabras del primer verso, es un precioso elogio del campo, pero con la sorpresa de estar en boca de un usurero que no piensa dejar la ciudad y la usura.

 

                * Las Odas o Carmina, escritas a lo largo de 10 años forman cuatro libros de argumento diverso: la amistad, la gloria de Roma, el amor, la naturaleza. El sentido epicúreo de la vida  y de la muerte que recorre sus odas se sintetiza en la universal máxima del carpe diem. Sigue los modelos métricos de Alceo y Safo, además de utilizar otros metros, Su poesía es de una gran pentración psicológica, unida a un perfeccionismo métrico y léxico. El equilibrio y economía de la frase es tratado con ingenio e inteligencia.

 

                *  El Canto Secular (Carmen Saeculare) fue compuesto por Horacio a petición de Augusto para conmemorar los Juegos Seculares del año 17 a.C. y cantado por un coro de jóvenes en honor a  los dioses protectores de Roma.